
La lista de anomalías y disfunciones en las que influye en sentido positivo la relajación no tendría cabida en un buen número de hojas de un libro. El Yoga, la psicoterapia, y otras técnicas hacen posible que la persona tenga una mejor conexión con ella misma y su entorno, tomar conciencia de sus emociones desconocidas, encerradas y reprimidas, cualquiera de ellas forma parte de un proceso de recuperación del propio bienestar, tanto en un sentido psicológico, emocional, físico y de la búsqueda de la paz interior, proyectada al exterior.
Las técnicas de relajación, acompañadas o no de la visualización creativa, pueden y son un gran estímulo de paz interior y bienestar de tal manera que suelen recomendarse como complemento del concepto de medicina preventiva. No es necesario estar en dificultades en cualquiera de las áreas de la salud integral: Mental, emocional, física o espiritual para disfrutar de sus beneficios, incluso hoy se puede escribir de un sistema inmunitario más potente y una menor presión sanguínea en un fluir más armonioso del flujo sanguíneo.
Resulta un método sencillo, fácil de acceder, se basa sobre todo en liberar al cuerpo de cualquier tensión física que pueda distorsionar la mente. Generalmente se trata de hacer en posición sentada o recostada un recorrido de 5 a 10 minutos por todos los grupos musculares del cuerpo, tensando y relajando cada uno de ellos, desde los pies hasta la zona de cuello, cara y cabeza. La idea es la de crear conscientemente una tensión para relajarla; la persona aprende así a notar entre la diferencia del estado de tensión y relajación. Con la práctica de estos movimientos musculares, se obtiene a voluntad una memoria sensorial que conlleva a una plena y satisfactoria relajación muscular del cuerpo.
Se puede practicar en cualquier momento, en el que te vas dando cuenta que la tensión llega al cuerpo, representando un maravilloso alivio en las presiones cotidianas. Se recomienda que no coincidan estos minutos de relajación inmediatamente justo después de las comidas, debido a que son momentos en los que lo más probable es que el estado meditativo conduzca a dormirse y el objetivo no se trata de dormir, si no despertar al inconsciente.
AHÍ VAN ALGUNAS SUGERENCIAS RECOMENDADAS:
- Por la mañana, tomarse unos minutos antes de que la casa y todo empiece a despertar al movimiento cotidiano, aprovechar esa tranquilidad y relajarse unos minutos, y estar así consigo mismo…mirar por la ventana, o escuchar música suave, disfrutar del silencio de la casa (si ya está vacía), o darse un paseo lentamente y en silencio por ella.
- Utilizar / aprovechar los descansos del trabajo para relajarse de verdad, no tomarlos solo como simples “pausas”. Caminar durante esos minutos o sentarse delante de su mesa o espacio de trabajo para recuperarse, respire profundo, tome conciencia de la respiración y de sus sensaciones corporales; siga la técnica de tensar/relajar grupos de musculatura del cuerpo. Utilizando así tiempo para recogimiento y recuperación. Recordando que en la vida lo más importante es la Respiración y se merece tener conciencia de ella.
- Al final del día muy recomendable prestar atención a la corta, mediana o larga caminata hasta llegar al transporte habitual, o casa…….escuchando los movimientos, sonidos de las calles, respirando conscientemente e intentando aceptar la sensación corporal de sea frío o calor, en vez de resistirse a ella.
- Al llegar a casa cambiarse de ropa, saludar a su gente ayuda a que su mente haga un paréntesis espontáneo, le toma cinco minutos y le es bueno concederse ese momento para “estar” simplemente y disfrutarlo. Como a una gran mayoría de personas, cabe la posibilidad que le espere un segundo trabajo de dedicación exclusiva en casa.
- RECORDAR AMENUDO QUÉ LE ES UNA BUENA IDEA RESERVARSE ESPACIOS DE TIEMPO , CADA VEZ QUE SE NOTE SUPERADO POR LOS ACONTECIMIENTOS DEL DÍA. UNOS MINUTOS DE SILENCIO, VARIAS VECES AL DÍA , DURANTE LOS CUALES PODRÁ RELAJARSE ,CENTRARSE Y CONCENTRARSE EN LAS SENSACIONES QUE EXPERIMENTA ,SON LO QUE NECESITA PARA SEGUIR DESDE OTRO ESTADO DE ÁNIMO, GRACIAS A LA RELAJACIÓN.
Rosó Menoyo & Lluïsa Alsina