
Edward Barch creador del sistema de Flores de Bach define en su libro Bach por Bach, la verdadera naturaleza de la enfermedad, cómo un proceso holístico e integral del cuerpo.
La enfermedad del cuerpo en sí misma no es nada más que el resultado de la falta de armonía entre el alma y la mente. Es sólo un síntoma de la causa, y como la misma causa se manifestará en forma diferente en cada individuo, lo que se debe buscar es eliminar la causa, y las secuelas, cualesquiera que sean, desaparecerán automáticamente.
Podemos entender esto con mayor claridad tomando como ejemplo un “dolor de garganta”; no tadas las manifestaciones cursan con irritación de la faringe, pueden manifestarse en diferentes grados y en diferentes frecuéncias, detrás de este tipo de patologia está la dificultad de expresión. Ayudémosles a superar sus inseguridades, a expresar sus emociones y se curarán de forma permanente, sin necesidad que se repita la patologia de forma recurrente, con darles antibióticos, sólo se taparan los síntomas, pero más adelante se repetirá el cuadro ya sea presentado en forma vírica o bacteriana.
También el miedo hace reaccionar a las personas en forma diferente: algunos palidecen, otros se sonrojan, o bien se ponen histéricos o se quedan sin habla. Expliquémosles el miedo; demostrémosles que son suficientemente grandes como para superar y enfrentar cualquier cosa, y entonces nada podrá asustarlos de nuevo.
Durante mucho tiempo hemos atribuido a los gérmenes, el clima o la comida que comemos la causa de nuestras enfermedades; sin embargo, muchos de nosotros somos inmunes a una epidemia de gripe, algunos disfrutan alborozados la sensación que provoca un viento frío, y otros pueden comer queso y beber café negro tarde por la noche, sin consecuencias novicas. Nada en la naturaleza puede dañarnos cuando estamos felices y en armonía; por el contrario, toda la naturaleza está allí para que la utilicemos y la disfrutemos. Sólo cuando permitimos que la duda y la indecisión, la depresión o el miedo se deslicen insidiosamente en nosotros, es que nos tornamos vulnerables a las influencias externas.
Esta es, por lo tanto, la verdadera causa detrás de la enfermedad, que debe considerarse de la máxima importancia: es el estado mental del paciente, y no la condición de su cuerpo.
Cualquier enfermedad, por muy seria y larga que sea, puede curarse devolviéndole al paciente la felicidad y el deseo de seguir adelante con su tarea en la vida. Con frecuencia, sólo es una ligera alteración en su forma de vida, una pequeña idea fija que lo hace intolerante hacia los demás, o un equivocado sentido de la respnsabilidad lo que lo mantiene esclavizado, en lugar de estar haciendo una buena tarea en su vida.
Existen siete hermosos estados en la curación de una enfermedad:
PAZ – ESPERANZA – ALEGRÍA – FE – CERTIDUMBRE – SABIDURIA – AMOR.
Con todo nuestro amor hacia todos vosotros, deseamos que las palabras del Dr. E. Bach os sirvar de guia en vuestros caminos de aprendizaje.